Cuidados básicos del aire acondicionado en verano


 

En los últimos años, el calentamiento global ha producido un incremento en las temperaturas estivales, siendo el 2015 el más caluroso registrado hasta la fecha. Aunque se dice que éste fue el año más caluroso de los últimos 136 años, hay que tener en cuenta que el registro de temperaturas solamente se lleva realizando desde 1.880.

 

Altas temperaturas

 

Con unas temperaturas que oscilan por encima de los 0,9 grados de media de aumento con respecto con el siglo XX, es notable el efecto que el cambio climático está ejerciendo en el presente siglo sobre nuestro clima, especialmente en verano, donde más acuciante es este calentamiento.

Pese a que el 2014 también batió records en el aumento de temperaturas, hasta la fecha el 2015 ha sido el año más caluroso de nuestra época moderna, viéndose incrementado el pasado año en 0,13 grados centígrados con respecto al año anterior (según datos de la NASA).

Este incremento de las temperaturas lleva consigo una mayor utilización de los sistemas de frío, que nos ayudan a combatir el calor y aliviar la sensación de acaloramiento, a través de la utilización de los sistemas de aire acondicionado doméstico o industrial.

En verano, utilizamos intensamente el aire acondicionado, con lo que es importante conocer qué aspectos podemos llevar a cabo para tener nuestro aparato del aire siempre en óptimas condiciones de funcionamiento, a la vez que siguiendo estas pautas conseguimos no solamente ahorrar en la factura de la luz, sino también contribuir al menor gasto energético posible en cuidado con nuestro planeta.

A continuación, repasamos algunas recomendaciones prácticas a la hora del uso de nuestro aire acondicionado:

  1. Limpieza: los filtros del aire acondicionado son susceptibles de ensuciarse rápidamente. Para un correcto funcionamiento, se recomienda limpiarlos cada 15 días. También es importante cambiarlos cada cierto tiempo.
  2. Diferencial de temperatura: para reducir el consumo energético, intenta que la diferencia de temperatura de tu hogar y el exterior no sea superior a 10-12 grados centígrados.
  3. Aparato externo: mantener el aparato externo en buenas condiciones, limpiándolo también para liberarlo de posible suciedad o polvo que haya podido acumular. Con un paño seco o ligeramente húmedo podemos hacerlo.
  4. Ahorro energético: algunas prácticas nos ayudan a reducir el consumo eléctrico, como utilizar persianas en las horas de mayor calor para reducir la temperatura o apagar el aire un tiempo antes de ir a la cama para aprovechar la sensación térmica.

Es importante seguir estas recomendaciones y periódicamente solicitar reparación o mantenimiento predictivo a una empresa de instalación de aire acondicionado, pues siempre el asesoramiento del profesional especializado en el sector será el criterio que nos guíe sobre el uso adecuado de nuestro aire, para conseguir no solamente nuestro propio beneficio, sino también el bien común: el cuidado de nuestro planeta Tierra.

Cuidados básicos del aire acondicionado en verano

Artículo ofrecido por: INSFRIO