La sustitución progresiva del gas refrigerante R22


 

Antecedentes 

Entre los años 1990 y 1995, tuvimos en Europa, dentro del sector de la refrigeración, una experiencia muy interesante en el cambio de los refrigerantes CFC’s, principales causantes del adelgazamiento de la Capa de Ozono. Algunos países tomaron como base la eliminación total del cloro como elemento nocivo, y resolvieron el problema con el paso directo al uso de los HFC’s. Esta operación obligó a los profesionales a limpiar correctamente los residuos de aceite mineral(MO) para colocar allí aceites POE y el refrigerante equivalente del tipo HFC. En ello estaban implicados países como Suecia, y otros que siguieron esas directrices.

En otros países se tomó la oferta recomendada por los productores de refrigerantes y se usaron en la sustitución una serie de productos, mezclas de HCFC’s, HFC’s y HC’s, que emulan las condiciones termodinámicas de las aplicaciones a sustituir, y dado que por su contenido en cloro eran capaces de hacer retornar el aceite al cárter del compresor. En algunos casos, y por seguridad, existía la conveniencia de sustituir al menos el 50% de la cantidad de aceite mineral contenida por un aceite alquilbencénico (en la práctica lo que contenía el propio cárter del compresor), que con sus aditivos mejoraran y aseguraran ese retorno de aceite.

Esta solución simplificaba a los profesionales la práctica de la sustitución puesto que sólo tendrían que cambiar un refrigerante por otro para que se pudiera seguir con el funcionamiento de los equipos existentes . Sin embargo, toda ésta parafernalia se convirtió en un “MAREMAGNUM” de oferta, y así cada productor de refrigerantes, trató de hacer un buen negocio con la sustitución con precios mucho más altos que los productos que se habían sustituido, y para cada CFC se propusieron varios productos, que no eran intercambiables entre sí ni mezclabes, dada su composición química diferente. Así por ejemplo, el R-12 tenía como posibilidad sustituirlo por R-401 A, R-401B, R-401C, R-409A, R-409B, R- 403C, DI-36, R-406A....etc.

Como consecuencia de todo ello, se creó una gran confusión en el mercado, un gran problema logístico para las atenciones de mantenimiento, y una dependencia casi absoluta de los productores elegidos en cada caso.

Con algunos productos, una vez sustituidos los equipos del CFC a esas mezclas, el productor del mismo, no quiso continuar su oferta al mercado, ya que las cantidades demandadas para el mantenimiento de esos equipos sustituidos, ya eran demasiado pequeñas para continuar con la logística y dejaron de producirlos simplemente.

 

Normativa vigente para la disponibilidad del R-22

De acuerdo con la disposición en Europa para el suministro del producto R-22, hay la posibilidad de entrega de parte de los productores de refrigerantes de producto "virgen", hasta el 1 de Enero de 2010. Esta opción no supone un gran problema para los productores, ya que el R-22 se emplea como materia prima de muchos subproductos para la formación de elastómeros y compuestos de fibras, teflón, etc, que sin salir de la planta de producción sirven para esas aplicaciones, y por tanto es fácil mantener las demandas que se precisen hasta su total prohibición. Durante el tiempo que va desde 1 de enero de 2010 hasta 1 de enero de 2014, será permitido el uso del R-22 como producto reciclado, es decir, es una oportunidad de usarlo en una transición posiblemente ordenada, para ir adaptando los equipos a nuevas oportunidades para su mantenimiento.

 

Opciones para la sustitución del R-22
Hablaremos de dos partes diferenciadas:

        A) Nuevos equipos.
        B) Equipos existentes.

 

A) Nuevos equipos.

Básicamente en los nuevos equipos ya ha sido sustituido, ya que las normativas Europeas, han ido adaptándose, prohibiendo los productos con cloro, como el R-22 progresivamente:

  • En la Refrigeración no se puede desde hace tiempo colocar en nuevos equipos otro producto que no sea R-404A ó en algunas aplicaciones el R-134a.
  • En el A/A primero se utilizó el R-407C en tanto se desarrollaba el nuevo producto para esa aplicación que es el R-410A, y se puede decir que ya está casi totalmente desarrollado su aplicación en esos equipos nuevos.

B) Equipos Existentes.

Aquí existen dos tipos de soluciones, a saber:

B1) ADAPTARLOS a los refrigerantes de largo plazo ya COMUNES y fáciles de alcanzar en todos los puntos de la geografía mundial, como el R-404A en la refrigeración ó como el R-407C en el A/A equivalente al R-22 para esa aplicación. 

B2) Usar de nuevo una oferta muy amplia con nuevas alternativas que aparecen cada día, usando mezclas de HFC’s con HC’s (que efectivamente no tienen cloro) para realizar una sustitución de refrigerante sin cambiar el aceite, como sucedió en la sustitución del CFC. La resulta es otro MAREMAGNUM de ofertas, como es lógico por la libertad de cada productor en la defensa de sus intereses, que vuelve a complicar la logística, la confusión, la disponibilidad, etc de todo el compendio en esa sustitución. La única diferencia que existe entre la sustitución de los CFC’s en los años 90/95 con la de ahora con el R-22 es que antes se empleaban refrigerantes todavía con algo de cloro, pero menos estables que los CFC’s y ahora ésta filosofía se ha cambiado con que la composición de las mezclas de HFC’s lleven consigo algo de productos del tipo HC’s, que sí son "miscibles" con los aceites del tipo mineral o Alquilbencénicos que existen en las instalaciones frigoríficas.

El problema principal, es que vuelve a coexistir otra oferta amplia para la confusión de los propios profesionales, y así algún productor , propone tres productos, para la baja, la media y la alta temperatura de evaporación que son: R-422D, R-422A y R-417A respectivamente. Otros proponen el R-427A como producto único para todas las aplicaciones. Otros el E-22(todavía sin clasificación de ASRHAE), y cuántos más pueden surgir a favor de los intereses comerciales de los productores? Todo ello es de nuevo otra oportunidad para desarrollar cuáles son los intereses del mercado en las dos vertientes: De un lado la facilidad para los profesionales en cuanto a su simpleza en la sustitución del producto casi tal cual, y de otro la cantidad económica a percibir por los intereses de los productores de los refrigerantes.

Será por tanto la sabia decisión de los que tienen que elegir cuál es el mejor camino, pero para ayudar a su comprensión veamos en el siguiente punto, en el que abordaremos una comparación de fuerzas y debilidades de cada opción.

 

Comparación de Fuerzas y debilidades de las dos opciones en el mantenimiento de los equipos existentes, en función de la opción elegida 

OPCIÓN A : USO DE LOS REFRIGERANTES COMUNES HFC’s
OPCIÓN B : ADAPTACIÓN A LA OFERTA VARIA DE HFC’s CON HC’s

COMPARACIONESOPCIÓN AOPCIÓN B
SIMPLICIDAD EN LA APLICACIÓNSólo limpiar residuos de aceites mineralesSustitución del refrigerante más fácil
LOGÍSTICA PARA LOS REFRIGERANTESFácilMuy compleja
COSTE DEL PRODUCTOBaratoMuy caro
NECESIDADES DE LIMPIEZANecesita eliminar Residuos de aceite >5% de MO/POENo necesita
CONFUSIÓN EN EL USONingunaEs fácil equivocarse
DISPONIBILIDAD DE PRODUCTOSR-404a y R-407C disponibles en cualquier parte
Largo Plazo
¿¿??
¿Plazo?
ÁREAS DE DISPONIBILIDADTodasDepende del producto y de la zona
DEPENDENCIA DE PROVEEDORESProductos comunes a todos los productoresProducto dependiente de un solo productor


COMPARACIONES: OPCIÓN A OPCIÓN B

   +SIMPLICIDAD EN LA APLICACIÓN: SÓLO LIMPIAR - FÁCIL
   +LOGÍSTICA PARA LOS REFRIGERANTES: FÁCIL - MUYCOMPLEJA
   +COSTE DEL PRODUCTO: BARATO - MUY CARO
   +NECESIDADES DE LIMPIEZA: ELIMINACIÓN - NO NECESITA ACEITES MO
   +CONFUSIÓN EN EL USO: NINGUNA - ES FÁCIL
   +DISPONIBILIDAD DE PRODUCTOS: LARGO PLAZO - ¿?
   +ÁREAS DE DISPONIBILIDAD: TODAS - DEPENDE
 

Se podría concluir con que la Opción A es más profesional, simplifica la logística, no requiere estar pendiente de las decisiones de un productor, la disponibilidad de los productos comunes es fácil en toda la geografía mundial con solo 1 producto para la refrigeración (R-404A) y otro para el A/A (R-407C), a precios baratos con relación a los productos especiales y con esa oferta de confusión.

Como negativo a esta recomendación, es la disponibilidad de los profesionales de algún sistema de limpieza de circuitos frigoríficos correcto. Pero esta herramienta que, representa "una nueva práctica en la refrigeración y el a/a", es completamente necesaria para el profesional, debido a la fácil descomposición de los aceites POE, y que de todas formas, puede representar para el profesional una oportunidad de una parte en actualizar la limpieza de todas las sustancias indeseables que puedan existir en las instalaciones frigoríficas y que con la limpieza para la adaptación a productos del tipo HFC se dispone tomando esa opción; y de otra es una oportunidad de ingresar alguna cantidad económica por el uso de la propia Opción A.

Con la elección de la solución B, sólo se trata de colocar un producto por otro, y hay tiempo para resolverla hasta el año 2014, por lo que no hay que correr en la práctica de esta opción, hasta que el mercado haya elegido su camino.

 

Fiabilidad y prácticas actuales

Ya existen en este momento varios países europeos, entre los que se encuentra España, que están tomando acciones al respecto. Por un lado, en aplicaciones como el A/A en los trenes de RENFE, AVE, y METRO se está llevando a cabo el paso de R-22 al R-407C. Algunos usuarios, con motivo de situaciones en las que hay que limpiar la instalación frigorífica, en A/A con el R-407C en aplicaciones de Chiller que evaporan a -10ºC con R- 404A y en refrigeración también con el R-404A, están limpiado instalaciones y adaptándolas a esos productos.

La oferta amplia de HFC’s con HC’s , generalmente es una buena solución y fácil de aplicación. En teoría los productos son válidos, pero las pocas aplicaciones hasta ahora realizadas no son de la total satisfacción de los usuarios, bien porque no han elegido correctamente el producto, o bien porque las propias instalaciones disponen de algún problema arrastrado de corrosión interna, ó bien porque el retorno de aceite al cárter es un poco complejo y tienen problemas en esa miscibilidad/solubilidad necesaria que no es la misma que tenían con aceites de tipo Alquilbencénicos o minerales empleados en esas aplicaciones sustituidas.

CONCLUSIÓN

Este artículo tiene el objeto de ayudar a la decisión del mercado, con una reflexión muy pequeña para la decisión.
¿QUEREMOS LA OPCIÓN A? que simplifica la oferta ,la logística y el precio.
¿QUEREMOS LA OPCION B? que complica la oferta, la logística y el precio, además de confusiones posibles y dependencia de productores concretos.
El único inconveniente de la Opción A es la disponibilidad de un sistema de limpieza de circuitos frigoríficos, que de todas formas el profesional ha de optar por su utilización, debido a la descomposición de los aceites POE.
El mercado evaluará las dos opciones y tomará la más oportuna, pero desde aquí recomendamos la reducción de productos varios para resolver el mismo problema.

 

 

Agradecimientos a Fernando Gutiérrez de Fri3Oil System por el artículo.