Argentina: la ola de calor aumenta el tiempo de espera para las instalaciones de aire acondicionado

Todavía no llega el 21 de diciembre –la barrera del calendario que despide a la primavera para recibir al verano– y la ciudad cruje por las altas temperaturas. Con el pronóstico del tiempo que vaticina un verano al rojo vivo y el fastidio que sugiere el calor, miles de consumidores se dirigen hacia las casas de electrodomésticos para asegurarse un equipo de aire acondicionado.

La apuesta no es menor: implica tomar la decisión de desembolsar en tiempos de crisis entre $ 1100 para una unidad sencilla hasta $ 2000 en el caso de los equipos más sofisticados.

Ironías de las temperaturas mediante, en los últimos días, según indican los números y los comentarios del sector, una enorme cantidad de argentinos pensaron de la misma manera, compraron en masa los tan deseados splits y saturaron al mercado. Resultado: según la suerte que le toque al consumidor, quien compre uno de estos equipos puede llegar a esperar, luego del pago, más de 10 días para tenerlo colocado en su casa.

“Hay congestión como en todas las temporadas. Los tiempos de demora pueden llegar a una semana y 10 días”, reconoce Francisco Mur, tesorero de la Cámara de Instaladores y Servicios de Aire Acondicionado y Afines. Pero arroja un aliciente para los nuevos compradores: “Hay demanda y hay tiempo de espera, pero ya no se rechazan trabajos como el año pasado. En comparación con 2007, la actividad cayó”, asegura.

En las cadenas sostienen que el tiempo de entrega es menor. “Hay una gran demanda. Lo habitual es que se instale el equipo en 48 horas”, asegura Guillermo Olsen, gerente Comercial de Frávega. Pero reconoce: “Puede llegar a las 96 horas (cuatro días) como máximo”, asegura.

En Garbarino, en tanto, manejan tiempos similares. “Estamos trabajando con dos o tres días de demora. Rara vez nos pasamos de ese lapso. Solo cuando hay picos de venta”, explica Enrique Germano, gerente comercial de la compañía.

En la vereda de enfrente, algunos consumidores aseguran que las demoras suelen ser más largas que lo habitual. “Compré un aire de 6.000 frigorías. Pagué una instalación de $600 y supuestamente el aire lo colocaban dentro de las 48 horas. Al ver que no llegaba el instalador, llamé. Pero el sistema era perverso: no te atendían el teléfono. Finalmente se presentaron a los 12 días para instalar el aire. Era una empresa que trabajaba para una cadena de electrodomésticos”, lamenta un usuario que pide reserva.

También entran en la lista de espera quienes necesitan un técnico porque su aparato registró una rotura.

En el sector aseguran que las demoras se deben a que la demanda es estacional y se dispara con el calor. Por caso, en la última semana de noviembre se registró la sensación térmica más alta en 53 años (40,1 Cº) para el mes.

El termómetro empujó las ventas de equipos de aire acondicionado hasta un 80% por encima del mismo número del año anterior.

El precio es un condimento adicional para los consumidores. Sucede que la colocación de estos equipos con empresas de trayectoria ronda un 30% del costo del acondicionador de aire.

Fuente: El Cronista Comercial