Dos de cada cinco locales españoles no cumple con la normativa sobre temperatura

El aire acondicionado y la calefacción no siempre se adecúan a la temperatura exterior de los establecimientos públicos, por exceso o por defecto. Esto ocasiona problemas con las temperaturas en dos de cada cinco locales españoles.

Así lo revela una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en seis ciudades españolas: Barcelona, Ciudad Real, Madrid, Salamanca, Vitoria y Zaragoza. Además de incumplir la normativa, los contrastes excesivos entre la temperatura exterior e interior de los locales son un problema de confort que puede tener repercusiones en la salud de los usuarios.

Según esta asociación, las quejas sobre la climatización de lugares públicos no son algo excepcional, y cada vez es más usual pasar demasiado calor por una calefacción a tope, o acabar congelado en pleno verano por una climatización inadecuada en centros de ocio o transporte público. Otras veces, en cambio, los sistemas de calor o frío son tan tenues que apenas dejan sentir su influencia.

En su estudio, la OCU visitó bares, supermercados, centros comerciales y transporte público de las citadas ciudades; se tomaron temperaturas dos días diferentes, por la mañana. Las temperaturas se registraron durante noviembre de 2010 y se seleccionaron días en que la temperatura exterior no pasara de 13 grados centígrados.

Según la OCU, el confort térmico depende de dos factores: temperatura y humedad. Una temperatura adecuada para este tipo de lugares oscila entre los 16 y los 21 grados y entre el 30 y el 70% de humedad. Por encima o por debajo de esos límites, no sólo se pasa frío o calor, sino que además hay implicaciones para la salud: unas condiciones de elevada humedad pueden producir irritación de mucosas, riesgo de infecciones, asma o alergia. Y un ambiente con poca humedad reseca los ojos, las fosas nasales y la piel.

Por otro lado, la normativa vigente no permite que la temperatura interior supere los 21 grados: por encima de esa temperatura, se dispara el gasto energético y las emisiones de CO2.

Los resultados del análisis son variables pero, en general, "Madrid y Ciudad Real pecan por exceso y Salamanca, por defecto". Dentro de la encuesta, Zaragoza y Barcelona son las dos ciudades donde mejor se cumplen los límites del confort.

Así, en los centros comerciales se midió una temperatura media de 22,2 grados en Madrid (la más alta), frente a los 17 grados de Salamanca.

En cuanto a los supermercados, la temperatura más alta fue, nuevamente, la de los establecimientos madrileños (19,8 grados), mientras que la más baja, la de Salamanca (13,6 grados).

En bares y restaurantes, la temperatura de Ciudad Real fue, de media, de 21,4 grados, y la de Salamanca, de 14,2 grados.

Por último, el transporte público madrileño es en el que se pasa más calor (24 grados) y el salmantino, en el que se pasa más frío (12,8 grados).