Los aparatos de aire acondicionado deberán ser más eficientes y respetuosos con el medio ambiente

La Comisión Europea ha aprobado esta semana una nueva normativa que establece cómo han de ser los aparatos de aire acondicionado para ser más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

Se ha aprobado una ampliación de la Directiva Europea sobre Ecodiseño (de 2005) con medidas concretas para los aparatos de aire acondicionado. Ahora se abre un periodo para legislar en cada país y a partir del 1 de enero todos los aparatos que se vendan dentro de la UE deberán cumplir estos requisitos.

Por ejemplo, los sistemas deberán reducir el consumo en posición de 'stand by' a menos de 1 vatio por hora (los fabricantes querían que fuera de 8). La nueva norma también propone que se cambien los líquidos refrigerantes usados actualmente por otros con menos potencial de calentamiento global. Se bonificará a las empresas que lo hagan.

«Conseguir electrodomésticos más eficientes beneficia al medio ambiente y, también, a la factura», subraya Mónica Vidal, técnica de la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) y responsable de este proyecto en España. Varias ONG europeas participan en la campaña Coolproducts para concienciar sobre el uso responsable del aire acondicionado y promover la nueva normativa. ECODES se encarga de difundir esta campaña en España.

«El consumo de aire acondicionado ha aumentado mucho en los últimos años. Cada vez hay más aparatos en las casas y en los sitios públicos. Es difícil cambiar esta tendencia, pero al menos tenemos que conseguir que estos aparatos sean lo más eficientes posibles», asegura Mónica Vidal.

La Directiva Europea sobre Ecodiseño se aprobó en 2005 y progresivamente se va ampliando con normativas concretas sobre distintos productos, como televisores, neveras o aires acondicionados. La campaña de Coolproducts recuerda que mejorando la eficiencia energética de los electrodomésticos se puede contribuir mucho a paliar el cambio climático. Y pone un ejemplo: el consumo energético de los hogares es de 1,5 toneladas de CO2 equivalente por persona y año, lo que es igual a recorrer 15.000 kilómetros en coche.