Sin sustituto para los hidroclorofuorocarbonos

Sustituir los hidroclorofuorocarbonos no soluciona el problema de la capa de ozono, según un estudio de la Agencia de Evaluación Ambiental de los Países Bajos que se publica en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Los autores señalan que la eliminación de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) en refrigerantes podría ayudar a proteger la capa de ozono pero los componentes químicos de sus sustitutos podrían también aumentar de forma significativa las emisiones de gases efecto invernadero.

Los científicos, dirigidos por Guus Velders, sugieren que los hidrofluorocarbonos (HFC), la alternativa a los clorofuorocarbonos (CFC) que tienen menos impacto sobre las emisiones de gas invernadero, tienen sus propias contraindicaciones que incluyen muchos componentes sustitutivos muy inflamables o tóxicos para el consumidor.

Los investigadores sugieren que los escenarios de cambio climático actuales que indican que incluyen el efecto del cambio climático global a partir del uso de los nuevos refrigerantes como los HFC se basan en información antigua o no se extienden lo suficiente en el futuro.

Los autores diseñaron un escenario que tiene en cuenta una creciente demanda en la refrigeración y el aire acondicionado en los países en desarrollo en el futuro y sugieren que las emisiones de HFC probablemente excederán las estimaciones actuales después de 2025 y que las actuales emisiones eclipsarán las previsiones para 2050.

Según los investigadores, dejar de utilizar los HCFC es un paso importante para proteger la capa de ozono y el clima de la Tierra pero las necesidades de refrigeración y aire acondicionado probablemente crecerán a medida que se amplíe su demanda, sobre todo en los países en desarrollo.