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En un momento de recesión económica como el actual en el que el ahorro de costes es una prioridad para cualquier empresa, las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos, que utilizan el agua como refrigerante, se convierten en una alternativa real. Su alta eficiencia energética, el reducido consumo de agua y su larga vida útil son algunas de las ventajas que ofrecen estos equipos.

Las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos, que utilizan el agua como refrigerante, constituyen una tecnología económica, que requiere inversiones inferiores a las demandadas por soluciones similares, y favorece el ahorro energético tanto por su aplicación como por su diseño. Estos equipos pueden llegar a representar para el sistema productivo español un ahorro en el consumo de energía eléctrica de 25.000 euros anuales por instalación. AEFYT, Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías, ha llegado a esta conclusión tras comparar las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos con otros equipos alternativos.

Una de sus principales ventajas, desde el punto de vista económico, reside en que estos equipos ofrecen una combinación de uso de  energía y coste de instalación idónea para obtener una óptima relación inversión/rendimiento frente a soluciones similares cuyo coste más elevado de operación actúa en detrimento de la competitividad de las empresas. La inversión inicial es menor y resulta de rápida recuperación gracias al ahorro generado y la instalación es rápida y sencilla, sin requerir grandes obras, resultando hasta cinco veces menos pesados y voluminosos que los equipos de condensación por aire.

Entre las ventajas medio ambientales, energéticas y económicas de las torres de refrigeración y condensadores de agua cabe recordar los menores consumos de energía eléctrica, el menor potencial de fugas de refrigerante a la atmósfera, el reducido consumo de agua, el menor impacto ambiental acústico y por efecto invernadero o la posibilidad de uso de refrigerantes de bajo impacto medioambiental.

Por último, su vida útil se ha incrementado gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión y a los tratamientos de mantenimiento que, además de garantizar la protección frente a la Legionella, optimizan el funcionamiento del equipo.

Estas ventajas son especialmente remarcables en momentos como los actuales, en los que las empresas se ven obligadas a ajustar al máximo sus presupuestos ya que el ahorro se produce en todos los pasos del proceso: desde la instalación hasta el consumo energético del equipo. Además, la alta eficiencia energética de los equipos ha hecho que los mismos hayan recibido el apoyo del Ministerio de Industria, que los ha incluido en el PAE (Plan de Ahorro Energético), así como del ICAEN (Instituto Catalán de Energía).

Las torres de refrigeración de agua y condensadores evaporativos se utilizan en casi todas las aplicaciones industriales que requieren refrigeración: la alimentación, la automovilística, la siderometalúrgica o la electrónica, al mismo tiempo que constituyen la base de multitud de instalaciones frigoríficas industriales, comerciales y de hostelería, así como de sistemas de aire acondicionado y refrigeración de maquinaria.

En Europa, más de 500.000 instalaciones industriales utilizan equipos de enfriamiento evaporativo, mientras que en Estados Unidos han sido premiados por su eficiencia energética. Un ejemplo a seguir es California. La necesidad de reducir el consumo energético condujo al Estado al establecimiento de un Plan de Eficiencia Energética en 1975. El plan ha venido trabajando tres grandes áreas de trabajo: programas de ahorro, normas de edificación y etiquetado de electrodomésticos; y ha conseguido que el consumo eléctrico per capita en California se haya mantenido constante en 37 años, pasando de 6 mil GW a 7 mil GW, en contraste con un incremento del 50% en el resto de los Estados Unidos. La Comisión de Energía de California ha establecido unos estándares de eficiencia energética para edificios residenciales y no que residenciales en los que entre otras medidas se avala el uso de los equipos de enfriamiento evaporativo a partir de ciertos niveles entendiendo que dicha tecnología contribuye al ahorro energético.