Para celebrar este año el Día Mundial de la Refrigeración, CAREL ha entrevistado a José Javier López Reinaldo, Frigoman.
Cuando le pregunté a José Javier si le gustaría que le entrevistara para conmemorar el World Refrigeration Day, me respondió con el mismo entusiasmo y autenticidad que transmite en sus publicaciones en redes sociales. Lo elegí precisamente por eso: me parecía interesante conocer el trabajo práctico que se realiza en nuestro sector de la mano de alguien apasionado por lo que hace, y que lo contara tal como es. Como regalo extra, me llevé su característico sentido del humor y su creciente fama como divulgador en LinkedIn.
Este año (2025), el World Refrigeration Day, que se celebra hoy, está dedicado a las “competencias en el sector del frío”, destacando la importancia de la experiencia técnica, la formación y los profesionales que impulsan esta industria. José Javier López Reinaldo cuenta con más de 25 años de experiencia práctica en equipos de refrigeración y climatización, y desde hacer unos años también se dedica a compartir anécdotas y reflexiones sobre su trabajo en LinkedIn, donde se presenta como “Frigorista – FrigoMan– FrigoInfluencer Lowcost”.
Frigorista es su profesión, mientras que FrigoMan y FrigoInfluencer nacen de su actividad divulgadora en redes. Así lo explica él mismo: “Lo de FrigoInfluencer vino a raíz del bautizo que me hizo en LinkedIn un usuario, José Luis Medina (QEPD). Él empezó a llamarme Frigoman y cuando me enteré de su fallecimiento me lo puse bajo mi nombre. En la pasada edición de IFEMA empezó a pararme gente que me reconocía por los pasillos. Me quedé perplejo, y empecé medio en broma con lo de FrigoInfluencer”.
José Javier dedica gran parte de su tiempo y energía a la asistencia, venta e instalación de aparatos de climatización. Además, también realiza algunos trabajos en el sector de la refrigeración, en concreto, lleva a cabo revisiones en bancos de sangre de hospitales.
Cuando le pregunto qué es lo que más lo motiva al despertarse en un día de trabajo lo tiene claro: “Los nuevos retos. Un nuevo reto, una nueva aventura”. Y añade: “La monotonía me mata, por eso yo no encajo en una estructura que se dedique únicamente al montaje de equipos domésticos, que es lo que más hay en mi zona”. ¿Y qué es lo que no echa de menos en los días de descanso? También lo tiene claro: “Las llamadas de teléfono. Me agotan esas mañanas de una llamada tras otra, ya que no permiten avanzar en la agenda. Trato de derivar todas las llamadas al mail, y así organizar rutas y agenda cuando me siento delante del PC.”
Como pueden imaginar, José Javier podría escribir un libro con todas las anécdotas que ha vivido instalando y dando mantenimiento a equipos de refrigeración y aire acondicionado.
Pero la que él considera la más divertida es esta: “En una ocasión recomendé a un cliente no quitar los cassettes que había en la oficina que había comprado. Aún no había suministro eléctrico y preferí esperar a tenerlo para revisar ese equipo en concreto, ya que, de los 18 que había, teníamos claro que habría que cambiar 9 por su antigüedad y por los problemas para conseguir recambios. Fui instalando máquinas sin corriente, esperando a que llegara el suministro, y pedí un mando a distancia específico para ese equipo. Cuando por fin hubo electricidad, vi que el equipo no respondía al mando, así que me dispuse a abrirlo… ¡y solo estaba el plafón! Se habían llevado el equipo, y lo único que quedaba era el embellecedor. Al final hubo que pedir una máquina más, y yo me quedé con un mando que ya no necesito…por cierto, ¡costó un dineral!”.
Además de las situaciones más cómicas, también hay momentos muy serios que requieren toda la atención. Por ejemplo, cuando llega a una instalación y se encuentra con un equipo en un estado muy distinto al que uno esperaría. Uno de los errores más comunes, y que José Javier suele documentar en LinkedIn, es no respetar las distancias mínimas necesarias para asegurar un buen flujo de aire en las instalaciones de climatización. En casos así, él ya ha aprendido a ir con mucha cautela: “Mi mejor consejo en instalaciones de refrigeración y climatización es mirar antes de tocar. Observar bien todo, especialmente en clientes nuevos. No es la primera vez que alguien toca algo que ya estaba roto y luego le echan la culpa. Me ha pasado varias veces con obuses de carga. He ido a meter el manómetro a primera hora para ver presiones, y ya estaba roto. Al quitar el tapón, encontré el primer problema: no tenía”. Y lo deja claro una vez más: “Ver y analizar antes de tocar”.
En el trabajo de frigorista, las barreras no son solo prácticas, también son burocráticas. De hecho, uno de los mayores temores de José Javier es que se apruebe una ley que obligue a que un ingeniero tenga que firmar un documento cada vez que se instale un equipo doméstico. Según comenta, esto sería un problema especialmente serio para muchos autónomos y pequeñas empresas. Con cierta pesadumbre, añade: “Tendremos que buscar alguna solución, y en muchos casos será el cierre. Probablemente será otra criba como la del 2010 con el RD 795/2010 donde miles de frigoristas de vieja escuela sin titulación, se vieron obligados a cambiar de sector, prejubilarse o irse al paro”.
La burocracia y las normativas que hay que aplicar también suponen un desafío en la relación con los clientes. Según cuenta José Javier, no siempre es fácil hacerles entender que hay que respetar los requisitos mínimos que marca el fabricante y, especialmente, cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). “Mucha gente sigue pidiendo barbaridades a cinco o seis metros de altura, sin seguridad alguna. Cuando planteas el tema de la plataforma elevadora o similar, cuestionan lo que dices, te dicen que eres muy exquisito. Luego, siempre hay uno que se juega la vida”.
Otro desafío de la profesión es lidiar con la urgencia que transmiten algunos clientes. Su consejo para quien está empezando como frigorista tiene mucho que ver con esto: “Que no se deje llevar por las presiones, que no somos cardiólogos operando a corazón abierto. Mucha gente nos exige rapidez o urgencia en asistencias, y luego se pasan meses en listas de espera para un tema médico. Lo nuestro, salvo excepciones, no son temas de vida o muerte”.
Y, por supuesto, en la vida de José Javier no todo es montar y reparar equipos. A través de LinkedIn también comparte momentos de su tiempo libre y cómo se las ingenia para entrar en calor o refrescarse durante la jornada. Para activarse por la mañana y recargar energías, un café es indispensable; y para refrescarse, su “refrigerante” favorito es una cerveza bien fría al terminar la jornada los viernes. “Yo soy cervetariano”, bromea a menudo con su característico sentido del humor.
La historia de José Javier es un ejemplo de la vida de un frigorista que vive y trabaja en La Línea de la Concepción, en el sur de España, donde en verano se alcanzan temperaturas muy altas. Sin embargo, seguro que cada frigorista tiene sus propios trucos para recargar energías y afrontar los nuevos retos... o nuevas aventuras, como a él le gusta llamarlas.
Eso sí, siempre con su lema por delante: “Ver y analizar antes de tocar”.