Suelo radiante frío, una forma de refrigeración diferente

¿Conoces el suelo radiante refrescante? Cuando se habla de suelo radiante siempre pensamos en la calefacción. Pero ¿sabías que hay otra modalidad de suelo radiante que también tiene mucho uso y es para refrescamiento? Al igual que para la calefacción en invierno, el suelo radiante para refrescamiento también es una de las mejores opciones de climatización para el verano. Por eso queremos hablarte de esta modalidad de refrigeración

¿Cómo funciona el suelo radiante refrescante?

La climatización radiante suele asociarse a un gran número de ventajas (eficiencia, fácilmente alimentada por fuentes de energía renovable, menor potencia requerida para climatizar, etc.). El principio básico de funcionamiento en modo refrescamiento de un suelo radiante es igual al modo de invierno, es decir, en calefacción. Los equipos de suelo radiante para frío hacen circular agua fría por sus circuitos para enfriar la superficie. De esta forma, el suelo se refrigera a una temperatura inferior a la temperatura ambiente del espacio a climatizar y emana frío.

Además, este tipo de instalaciones son perfectamente compatibles con múltiples tipos de superficie (parqué, cerámica, mármol, etc.), aunque siempre deben evitarse aquellos materiales que sean buenos aislantes térmicos. El motivo es muy sencillo, el suelo radiante esta instalado dentro del hormigón del suelo, si encima ponemos un aislante le costará más salir y realizar su función. Tanto sea para dar calor como para dar frío. 

Techo radiante refrescante
Techo radiante refrescante / Rehau

¿Qué características tiene el suelo radiante refrescante?

  1. Sistema de generación de frio

Para un suelo radiante de calefacción se pueden utilizar equipos o calderas que utilizan por lo general combustibles derivados del petróleo o biomasa. Pero para refrescamiento tendremos que utilizar bombas de calor o equipos similares. Aunque estos también pueden producir agua caliente, y por o tanto son más versátiles. Pudiendo utilizarlos durante todo el año, al contrario de las calderas de gas, gasóleo u otros combustibles.

  1. Sistema de deshumectación

Para evitar la formación de condensación sobre el suelo, en forma de gotas de rocío, se debe instalar equipos de tratamiento de aire, que eliminen el exceso de humedad del aire, para evitar que esta se condense al enfriar el suelo.

  1. Termoregulación

El funcionamiento del suelo radiante en frio es más delicado en cuanto al problema de la humedad que puede condensar. Es por ello que el cerebro que debe controlar todo el conjunto de refrescamiento también es más complejo, con más sensores y otros elementos, que no se necesitan cuando solo tenemos calefacción.

  1. Tuberías enterradas en el suelo, paredes o techos

Para refrescamiento se suelen utilizar tuberías de un diámetro menor, ya que se necesita menos caudal de agua para conseguir el efecto deseado de refrescamiento. Y para ahorrar costes se fabrican tubos de menos diámetro. Aunque si se pretende utilizar para calefacción también, se debe calcular los tubos para calefacción que los necesita de mayor tamaño.

  1. Aplicación a paredes y techos

Otra característica importante y que puede diferenciar el sistema radiante para calefacción del refrescante es la aplicación para paredes y para techos que algunos fabricantes han estudiado y desarrollado. El motivo de tener estos productos es muy sencillo, el aire caliente tiende a subir, y el frio a bajar. Por ello la calefacción radiante es mejor que se instale en el suelo, y en cambio para refrescamiento se recomienda realizar en paredes o incluso en el techo de la estancia a climatizar.

Placa para techo radiante
Placa para techo radiante / Zehnder Group Deutschland GmbH

¿Cómo funciona el sistema completo?

Para funcionar como suelo radiante refrescante hay que tener en cuenta que al refrescar el suelo y por tanto la estancia, aumenta la humedad relativa, y por encima de unos limites no es confortable, es aconsejable controlar el grado de humedad relativa para que no supere el 75% HR como máximo. El sistema tendrá que estar en posición verano, y los termostatos funcionarán con las consignas de confort y reducida que se hayan programado. Para que este modo de funcionamiento sea efectivo los ciclos de trabajo tienen que ser largos, de tal modo que el edificio se mantenga fresco, y aprovechar la inercia del edificio. No es posible refrescar la vivienda con ciclos cortos de tiempo como si fuera aire acondicionado.

Cuando una o varios termostatos demandan enfriamiento la bomba de calor comienza a enfriar agua en el depósito de inercia a una temperatura que determina la maquina en función de la temperatura exterior y una curva de trabajo configurada en la maquina por el usuario. A su vez acciona la bomba de circulación hacia el suelo radiante y las válvulas de dos vías correspondientes a los circuitos del suelo radiante que se observan en el dibujo. De esta manera el agua fría circula por los circuitos de suelo radiante correspondientes.

Esto ocurre siempre y cuando no haya demanda de ACS (agua caliente sanitaria) y el sistema se encuentre en modo verano. Ya que entonces, se parará el sistema de enfriamiento, para calentar agua y dar servicio a la ducha u otros que el usuario demande. Durante este proceso es probable que la máquina alcance la temperatura de retorno consignada y se detenga. Pero el suelo radiante seguirá funcionando hasta que el termostato alcance la temperatura deseada, la bomba de calor arrancará de nuevo cuando aumente la temperatura por encima del valor de arranque y continúe demandando frío alguna zona.

Esquema de funcionamiento del sistema de suelo radiante refrescante
Esquema de funcionamiento del sistema de suelo radiante refrescante / Hogarsense

¿Qué beneficios tiene contar con un suelo radiante refrescante?

  1. Comodidad en verano y en invierno: al poder funcionar tanto en frio como en calor. No necesitamos de dos tipos diferentes de instalación.
  2. Funcionamiento silencioso: son una alternativa silenciosa que favorece un reparto uniforme del frío. Los equipos que se suelen utilizar para la generación de agua fría son Bombas de Calor, que cada día son más silenciosas.
  3. Ausencia de corrientes de aire:  al ser una climatización por superficie radiante se evitan las corrientes de aire frío. Así, los usuarios no se ven expuestos de forma directa a ellas. Además, al eliminarse el movimiento de aire se evita también el desplazamiento de polvo u otros alérgenos.
  4. Ahorro energético: es una fuente de refrigeración de bajo consumo. Al demandar una menor potencia que otros sistemas para refrigerar, se considera que contribuye al ahorro energético de la instalación. Son compatibles con fuentes de energía muy eficientes como la aerotermia.
  5. Más higiene y salud: los sistemas radiantes no utilizan corrientes de aire, por lo que no mueven polvo, ni lo inyectan desde equipos exteriores, por lo que se favorece la higiene, y la prevención o no perjuicio por alergias.
  6. Libertad de decoración: muchos la definen como “invisible”. Todos los circuitos se hayan debajo de la superficie, por lo que la estética de la instalación no se ve afectada en absoluto.
  7. Los costes de mantenimiento suelen reducidos: para un sistema por refrescamiento radiante, se necesitan equipos capaces de generar frio. Estos son casi exclusivamente las bombas de calor, que al no ser sistemas que utilicen combustibles fósiles apenas necesitan revisiones, la ley no obliga a realizar inspecciones periódicas, y el mantenimiento en general es mucho menor.

¿Con cuánto rendimiento térmico cuenta el suelo por refrigeración?

Cada instalación de calefacción por suelo es potencialmente una instalación de refrigeración. Sin embargo, es importante valorar con atención los parámetros técnicos que diferencian la vivienda a climatizar del suelo radiante. De hecho, en este sistema el suelo es el elemento que intercambia calor y frio con el ambiente y con las personas, por lo tanto, según la composición y las características del revestimiento (Ej. madera o cerámica), se obtendrán resultados térmicos diferentes.

Para hacer una comparativa del comportamiento de los diferentes tipos de suelos se mide el calor sensible (calor seco) absorbido por un suelo radiante con diferentes medidas de separación entre pasos de tubería. Debemos tener en cuenta, como ya hemos comentado, que es importante tener presente que el sistema de refrigeración por suelo tiene que ser integrado con un oportuno sistema de deshumidificación del aire.

Ofrecido por: Hogarsense