5 consejos para que tu salud no sufra con el aire acondicionado

Los cambios de temperatura, unidos a una mala regulación del aire acondicionado, pueden afectar a tu salud gravemente. ¿Cómo solucionarlo? Hoy te damos la clave para no enfermar por culpa de los bruscos vaivenes del termómetro.

Los cambios de temperatura propios de las estaciones del año son factores que no podemos evitar pasar todos los seres vivos. En verano porque fuera hace demasiado calor y al entrar en sitios cerrados, el aire acondicionado está en ocasiones muy frío. Lo mismo ocurre en los meses de invierno. ¡Y lo estamos viviendo en nuestras carnes ahora mismo!

Entras en casa, por ejemplo, y está todo calentito, el ambiente ideal para estar dentro y no salir. Pero, por desgracia, a veces no queda más remedio que hacerlo, y pasamos frío, mucho frío.

Que el aire acondicionado no afecte la salud

La imagen se repite en cada sitio cerrado que encuentras. Oficinas, hogares particulares, tiendas… las temperaturas muy altas llegan, incluso, a agobiar pues quieren hacerte sentir muy cálido para que el frío del exterior no te cale de lleno.

Pero cometen un grave error, subir demasiado el termostato del aire acondicionado, que además funciona de manera ininterrumpida las 24 horas del día. Debido a este fenómeno, cada vez son más y más las personas enfermas en fechas invernales, y con unos sencillos consejos se podrían evitar la mayoría de ellos.

Los expertos en materia coinciden en que, siguiendo una serie de recomendaciones, como las cinco que te proponemos a continuación, usaremos el aire acondicionado con responsabilidad y no dañaremos nuestra salud.

  1. Hay que limpiar los equipos de aire acondicionado y mantenerlos en perfecto estado siempre, revisándolos una vez al año al menos, así evitaremos una acumulación de gérmenes inapropiada y nos expondremos a alérgenos malignos.
  2. Mantener una temperatura en el interior de un espacio que oscile entre los 20 a 22 grados para que no exceda y no enfermemos por cambios tan bruscos de temperatura.
  3. La dirección hacia donde sale el aire también es fundamental en invierno. Es recomendable evitar la exposición directa en la salida del calor, sobre todo en las horas de sueño. El aire debe salir hacia abajo, al contrario que en los meses estivales. Esto es debido a que el aire caliente tiene tendencia a subir de forma natural.
  4. Tener intervalos de tiempo en los que el aparato de aire acondicionado esté apagado para que así no se reseque el ambiente y se puede, a la misma vez, ventilar cada espacio expuesto al aire acondicionado.
  5. Finalmente, es recomendable que todas las personas expuestas al aire acondicionado beban agua o zumos de fruta frecuentemente para ayudar al organismo a hidratarse, además de mejorar las vías respiratorias en los procesos naturales de los seres humanos.

Para conocer más al detalle casos en particular, es recomendable evaluar con el médico los aspectos individuales si sentimos molestias con el uso del aire acondicionado aun siguiendo los consejos expuestos.

Fuente: habitissimo