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Mié, 20 Mar 2024 - 14:03

El control de las enfermedades respiratorias y las infecciones producidas por bacterias, virus y otros microorganismos, pasa por disponer en nuestras viviendas, oficinas y otros edificios de un aire lo más limpio posible. Es por ello que los filtros HEPA para el aire acondicionado y sistemas de ventilación están adquiriendo gran importancia. Pero, ¿qué es un filtro HEPA?

¿Qué es un filtro HEPA para ventilación y aire acondicionado?

Un filtro HEPA es un sistema diseñado para la retención de partículas suspendidas en el aire. El material más comúnmente utilizado para la fabricación de estos filtros es la fibra de vidrio. La lámina que se crea con las fibras de vidrio entrelazadas, conforma una malla con unas separaciones muy pequeñas por las que la mayoría de las partículas presentes en el aire, no pueden pasar. Incluso las partículas de 0,1 µm quedan retenidas ente las fibras de vidrio.

Filtros HEPA calidad de aire interior

La palabra HEPA nos más que el acrónimo del inglés “High Efficiency Particle Arresting” que podemos traducir como “atrapador de alta eficiencia de partículas”, aunque también se les conoce como filtros absolutos. Además, en función de la capacidad de retención de las diferentes partículas y su tamaño, los filtros HEPA se categorizan según el cuadro siguiente:

Clasificación filtros HEPA

Tipo

Eficacia de retención

ULPA:  filtro de ultra-baja penetración

U17

≥99.999 995%

U16

≥99.999 95 %

U15

≥99.999 5%

HEPA:  filtro de muy alta eficacia

H14

≥99.995%

H13

≥99.95%

EPA:  filtro de alta eficacia

E12

≥99.5%

E11

≥95%

E10

≥85%

¿Cómo asegurar una buena Calidad de Aire Interior?

La calidad del aire en el interior de viviendas, oficinas, hospitales y cualquier otro edificio para uso de personas, es de vital importancia. No solo por garantizar un aire limpio, sino para que la eficiencia energética no se vea perjudicada. Así, los sistemas de ventilación y climatización aprovechan los diferentes filtros HEPA para asegurar que en las renovaciones de aire y durante la aclimatación del ambiente, se vayan eliminando todos los elementos que ensucian el aire.

Es por ello que los diferentes filtros HEPA se combinan con otros tipos de filtros, además de sistemas igieniciadores como lámparas de luz ultravioleta. Entre los filtros adicionales se suelen disponer de prefiltros para atrapar las partículas grandes de polvo y el polen.

Luego se instala un filtro de carbón activo, que ayuda a neutralizar algunos gases y los olores. Por último, se montan los filtros HEPA que retienen las partículas más finas y los microorganismos.

Filtros para mejorar la calidad del aire

En algunos casos, para evitar que el caudal de aire disminuya en exceso por la barrera que suponen los filtros HEPA, se instala un filtro de menor capacidad retenedora de entre ellos, pero se añade una lámpara de luz ultravioleta para eliminar gran parte de los microorganismos, bacterias y virus. Esta práctica se está realizando en los equipos de aire acondicionado doméstico tipo Split pared, puesto que su tamaño es tan reducido que no es posible instalar en ellos un filtro HEPA.

• Conservación de la Eficiencia energética

Para ayudar a que nuestros edificios sean eficientes energéticamente, disponemos de los recuperadores de calor entálpicos. Gracias a ellos se aprovecha la temperatura del aire interior, para atemperar el aire limpio que entra cuando ventilamos, tanto en verano como en invierno. Sin embargo, estos equipos deben incorporar algún modelo de filtro HEPA, adecuado al uso del edificio

De esta forma, se añade a su función recuperadora de temperatura, la de filtrado. De modo que, nos aseguramos que el aire que entra en la vivienda es “fresco”, está atemperado para ahorrar energía en climatización y, además, retiene todos los alergenos y partículas que puedan perjudicarnos.

Acción protectora de los filtros HEPA en los equipos de aire acondicionado

Debido a que las exigencias de calidad de aire son diferentes, se dispone de filtros HEPA con diferentes grados de filtrado. Así, para cada aplicación se elegirá aquel filtro que asegure una retención adecuada al nivel de pureza del aire que se necesita. Así, por ejemplo, para unas oficinas de una empresa normal, con los filtros EPA o filtros de alta eficacia es suficiente.

En cambio, en los hospitales, el nivel de pureza y filtrado del aire debe ser mucho mayor y, especialmente, en los quirófanos y salas de cuidados intensivos con enfermos con problemas respiratorios o enfermedades altamente contagiosas como la COVID u otras.

Por un lado, los filtros de aire normales únicamente retienen partículas de polvo e incluso el polen, pero no evitan la propagación de los virus. Puesto que los virus tienden a adherirse a las partículas y aerosoles transportados por el aire, se hace necesario de filtros más eficaces. Por ello, los filtros HEPA de la categoría adecuada son vitales para reducir el riesgo de enfermedades que se transmiten por el aire, en todo tipo de edificios.  

Este tipo de filtro de aire está diseñado para, en teoría, eliminar al menos el 99,97% de todas las partículas que transporta el aire. Es decir, el polvo, el polen, el moho, las bacterias y cualquier otra partícula con un tamaño de 0,3 micrones (µm) que esté en suspensión en el aire.

El tamaño de micrones, definido por su diámetro en 0,3, es conocido por los científicos como el MPPS. Es decir, es el tamaño de partícula más penetrante. Los científicos han descubierto, en diferentes investigaciones, que las partículas de ese tamaño en concreto son capaces de sobrepasar los filtros de aire, más que las partículas más grandes o, las de menor tamaño, algo que es muy curioso.