¿Tu aire acondicionado huele raro? Te contamos cómo arreglarlo

Que el aparato de aire acondicionado desprenda un olor extraño al ponerlo en marcha no es normal, no hay nada que lo justifique más allá de un mal mantenimiento.

Aire acondicionado con mal olor

Un equipo bien instalado y que recibe los cuidados básicos imprescindibles no debería desprender ningún tipo olor. Es una cuestión indiscutible.

Si al poner en marcha el equipo este huele de una forma desagradable, lo más común es que se trate de un problema relacionado con suciedad acumulada en alguno de los componentes del aire acondicionado. ¿Cómo actuar?

  1. Limpiar los filtros
    Los filtros son una barrera en la que se van acumulando polvo, partículas en suspensión y también microorganismos. Por eso, es imprescindible lavarlos con cierta frecuencia, especialmente en las épocas en las que más se utilice. ¿Cómo limpiarlos? Con agua templada, jabón neutro y un paño o cepillo muy suave. Es importante no usar químicos agresivos y dejar secar muy bien antes de poner de nuevo los filtros en su lugar.
  2. Limpiar la unidad interior
    Calor y humedad: dentro de ella se dan las condiciones óptimas para la proliferación de hongos y bacterias, por eso también hay que prestarla atención. Si una vez limpios los filtros el olor sigue estando ahí, este es el siguiente punto en el que hay que fijarse.
    En la bandeja del desagüe se puede acumular agua procedente de la condensación y no pasará mucho antes de que se convierta en caldo de cultivo de todo tipo de microorganismos. Un olor extraño será la voz de alarma, y no solo porque pueda resultar desagradable, sino porque también puede ser peligroso para la salud si al ponerse en marcha el equipo esos patógenos se dispersan por el ambiente.
    Si la bandeja no está limpia, hay que revisar que tenga la suficiente pendiente para desaguar sin problemas. Y antes de apagar el aparato durante un periodo largo de tiempo, conviene comprobar que está perfectamente seca.
  3. Revisar el desagüe
    A veces el olor no lo genera la suciedad acumulada en el equipo, a veces proviene del desagüe cuando este está conectado a una bajante o tubería. Si no hay sifón o este no está bien instalado, es probable que los olores de esos conductos se dispersen por el interior de la vivienda a través del aire acondicionado. Conviene comprobarlo.
  4. Otros elementos que no hay que descuidar
    Un olor desagradable puede tener otros orígenes. Por ejemplo, si el aire es por conductos y no están bien sellados, estos pueden filtrar olores procedentes del falso techo. Otra posibilidad es que el ambiente de las estancias en las que están los aparatos esté ya viciado, no hay que olvidar que los equipos absorben el aire del interior.

Un buen mantenimiento de los equipos asegura que estos funcionen perfectamente y consuman menos energía. Pero, además, evita que se acumulen en ellos patógenos que puedan poner en riesgo la salud. El mal olor es una señal de alarma.

Por eso, aunque haya labores que se puedan realizar sin complicaciones, siempre es recomendable acudir a especialistas. Solo ellos pueden determinar con exactitud el origen del problema y poner en marcha las soluciones más adecuadas para poder disfrutar de los equipos con total seguridad.

Fuente: habitissimo