AEFYT recuerda la importancia del mantenimiento de los equipos de refrigeración evaporativa

El Grupo de Refrigeración Evaporativa de AEFYT (Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías) quiere enviar un mensaje con motivo de la llegada del veranoe insiste en que estos equipos son seguros, altamente eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

Torres de refrigeración

Dado que la Legionela suele seguir un patrón estacional, registrándose un aumento de casos en la época estival como consecuencia del incremento de la temperatura, es fundamental no bajar la guardia e incidir en la importancia del mantenimiento de los equipos, no solo de refrigeración evaporativa, sino de todos aquellos considerados “de riesgo” (fuentes, agua sanitaria, nebulizadores…) por la legislación vigente. Dicho mantenimiento, además de evitar la proliferación de la bacteria de la Legionela, permitirá optimizar el funcionamiento de las instalaciones de refrigeración evaporativa y favorecer el ahorro energético.

En este sentido, hay que recordar como en 2020, por quinto año consecutivo, no se ha establecido relación alguna entre los brotes de Legionela registrados en nuestro país y las instalaciones de refrigeración evaporativa, según demostraron las inspecciones e investigaciones de carácter ambiental y epidemiológico llevadas a cabo en las instalaciones de riesgo próximas a los lugares donde se produjeron los brotes. Desde el Grupo de Refrigeración Evaporativa se insiste en que estos equipos resultan seguros con un correcto mantenimiento, además de altamente eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

El Grupo recomienda, con carácter general, proceder al mantenimiento de las instalaciones conforme lo dispuesto en el Real Decreto 865/2003 de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis, y aprovechar los avances técnicos que se han incorporado durante los últimos tiempos.

Las labores de mantenimiento y las nuevas tecnologías aplicadas a la refrigeración evaporativa están consiguiendo el máximo control sobre la Legionela en dichos equipos.

En cuanto al mantenimiento de los equipos, la Legionela se combate a lo largo de todo el año y siempre de mano de profesionales certificados, instaladores y mantenedores que disponen de la formación, herramientas y protocolos necesarios para garantizar un mantenimiento adecuado que evite la presencia de dicha bacteria, su proliferación y su difusión al ambiente.

En lo que a avances técnicos se refiere, estos son fruto del esfuerzo de los fabricantes por garantizar la seguridad de los equipos, completamente concienciados con esta necesidad y que han contribuido a incrementar dicha seguridad, tanto mediante las instrucciones y consejos sobre mantenimiento que incorporan en los mismos, como de una serie de avances técnicos que contribuyen a facilitar el mantenimiento de los equipos y reducir el riesgo a que estos alojen y difundan colonias de Legionela. Además de lograrse un mayor rendimiento energético, se ha conseguido un mantenimiento más sencillo que redunda en la seguridad socio-sanitaria.

Equipos de refrigeración evaporativa

Éste es el caso de los rellenos de alta eficacia que se han transformado con la utilización de materiales resistentes (polipropileno y poliéster); los separadores de gotas, que han experimentado una evolución similar en eficacia a la hora de evitar la salida de gotas de agua al exterior; la mejora de la accesibilidad, a través de puertas amplias que facilitan la entrada de los técnicos; la evolución en los sistemas para facilitar el drenaje, la limpieza y la toma de muestras, que se traduce en bandejas inclinadas, plataformas y escaleras; y, por último, las ventanas, cuyo diseño evita el paso de luz o agua que lleva suciedad impidiendo que los rayos ultravioletas generen las condiciones necesarias para el desarrollo microbiológico en el interior de la torre.

Por último, con motivo de la crisis sanitaria del Covid-19 hay que incidir en el mantenimiento de los equipos situados en espacios que albergan y atienden personas vulnerables, como es el caso de los hospitales y de las residencias de mayores, que deben extremar las precauciones para evitar que el agua caliente sanitaria pueda ser un foco de enfermedades como la legionelosis.