C N I insta al Gobierno a regular ayudas masivas e inmediatas para evitar el colapso económico

  • La actividad de las empresas instaladoras se ha visto reducida en torno al 70% y el 30% presenta ERTE,s
  • Empresas instaladoras atienden de forma gratuita reparaciones de urgencia de personas mayores y refuerzan 24 horas los servicios de mantenimiento en instalaciones de hospitales.
  • El hospital de campaña de IFEMA se levanta gracias al trabajo en tiempo récord de empresas instaladoras como REMICA socio de ASOFRIO, miembro de CNI.
  • El COVID ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de legislar unas dimensiones mínimas de los patinillos por donde discurren las instalaciones térmicas.
  • C N I alerta: el foco para impulsar la recuperación económica no es la empresa sino la demanda.
  • C N I insta al Gobierno a realizar el gasto que sea preciso YA, enfocándose directamente al desembolso en efectivo a empresas y hogares para aumentar su liquidez.
Transformación, realizada en los pabellones 5, 7 y 9 de IFEMA en apenas una semana; de recinto ferial a hospital de campaña con una capacidad de hasta 5.000 camas y 500 UCI,s.

Empresas instaladoras activas con el COVID-19

C N I destaca el compromiso de los profesionales instaladores para continuar trabajando en condiciones muy difíciles. Reflejo de ello sin duda, es la magnífica transformación, realizada en los pabellones 5, 7 y 9 de IFEMA en apenas una semana; de recinto ferial a hospital de campaña con una capacidad de hasta 5.000 camas y 500 UCI,s. En las complejas instalaciones hospitalarias de este recinto, han intervenido empresas instaladoras como REMICA, socio de ASOFRIO, miembro de CNI, que una vez recibido el encargo, destinó en tiempo record a 16 empleados técnicos instaladores, que en largas jornadas de trabajo han colocado y soldado las tuberías de cobre y PVC que forman el sistema de distribución de gases medicinales. La clave para organizar un trabajo así, es una buena coordinación, como afirma REMICA.

No sólo debemos hablar de obras tan emblemáticas como el Hospital de IFEMA, miles de instaladores han estado trabajando durante los días de confinamiento por toda la geografía, haciendo frente a la multitud de dificultades a las que se enfrentan cada día, como falta de material de protección, clientes que impiden el paso por miedo al contagio, diferentes criterios de las Fuerzas de Seguridad del Estado a la hora de controlar la circulación, o graves dificultades en mantener la distancia mínima en trabajos con escaso espacio de maniobra. “El COVID ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de legislar unas dimensiones mínimas de los patinillos por donde discurren las instalaciones en los que es previsible una intervención profesional, de forma que sea posible realizar las labores de mantenimiento, control o reparación en un espacio de trabajo aceptable”, afirma Luis Nevares, miembro de la Junta Directiva de C N I.

Instaladores que han trabajado para transformar IFEMA en un hospital de campaña
Instaladores que han trabajado para transformar IFEMA en un hospital de campaña

Las empresas instaladoras han reaccionado con total responsabilidad priorizando lo primero la salud de sus empleados y clientes, e intentando después mantener la actividad asegurando el cumplimiento de todas las medidas legales aprobadas por el Gobierno. La solidaridad ha tenido múltiples manifestaciones. Así, en muchas provincias empresas instaladoras se han ofrecido voluntariamente a atender de forma totalmente gratuita, las reparaciones urgentes de personas mayores que viven solas o reforzar 24 horas los servicios de mantenimiento en instalaciones de hospitales.

Cómo afecta el COVID-19 a las empresas instaladoras

C N I ha realizado una encuesta a nivel nacional para detectar cómo ha influido la crisis en las empresas instaladoras tras las últimas medidas del Gobierno. La muestra basada en 114 empresas instaladoras repartidas por toda la geografía nacional, confirma que las empresas han ido tomando decisiones en función de las medidas adoptadas por el Gobierno. Así, la actividad se ha visto reducida en general en torno al 60-70% con la paralización de las reformas en Comunidades de propietarios y mantenimientos preventivos. Se trabaja a diferentes ritmos en mantenimientos correctivos, reparación de averías, actividad comercial e industrial y trabajo en obra nueva. Dependiendo de su actividad, algunas empresas han paralizado totalmente su trabajo.

  • Los tres problemas más importantes que se han encontrado las empresas instaladoras por orden de prioridad han sido la falta de EPI,s e imposibilidad de conseguirlos, la avalancha de información y cambios legales constantes que les impedían adaptarse con la suficiente rapidez a la situación y la incertidumbre y miedo tanto de empleados como de clientes.
  • Por orden de prioridad, lo que más preocupa al empresario instalador es que la actividad se mantenga con nuevas inversiones una vez superado el estado de alarma, seguido de medidas económicas efectivas y rápidas del Gobierno en apoyo a las empresas y en tercer lugar medidas para incentivar el consumo tras el levantamiento del confinamiento. La preocupación por el incremento de la morosidad asoma en un preocupante 4º lugar.
  • Las empresas instaladoras se han adaptado a la nueva situación combinando diversas medidas laborales como presentación de ERTES por fuerza mayor o causas económicas (un 30%), vacaciones o reducción de jornadas de trabajo (un 75%). Un 15% de empresas han preferido esperar antes de adoptar medidas.

CNI insta al Gobierno a aprobar ayudas masivas e inmediatas en la misma medida en que se prevé las pérdidas económicas

Son varios los informes económicos que se están publicando sobre la repercusión que tendrá el COVID19 en nuestra economía, pero lo que resultará inevitable es que se produzca una recesión económica muy grave como ya nos adelantan las previsiones, con cifras tan preocupantes como la contracción en torno a un 8-9% del PIB, causada por un 18 a 20% más de paro, 5.000-6.000 millones más de gasto público y la pérdida de recaudación de un 8 al 15%. Hablamos de estimaciones económicas de organismos diferentes que pueden variar, pero lo que desde CNI consideramos determinante para que estas cifras no se disparen; es que el escenario de recuperación sea lo más intenso posible, para lo cual el Gobierno debe actuar con rapidez. Algunas organizaciones empresariales ponen el foco en la empresa para impulsar la recuperación económica, pero desde CNI consideramos más importante la demanda, asegura Javier Cueto, Presidente de C N I

La enorme incertidumbre sobre la evolución de la propia crisis sanitaria durante las próximas semanas tanto en España como en el resto del mundo, hace complicado predecir el futuro.  

La estrategia del confinamiento para resolver la crisis de salud, ha aliviado un problema, pero da paso a la inevitable recesión económica vaticinada por una gran mayoría de economistas de Europa y USA. La incertidumbre, el pánico y el miedo generarán una gran caída de la demanda que tardará más en recuperarse que la oferta. Por ello CNI considera clave actuar con rapidez y coordinación para evitar entrar en un ciclo pernicioso: Gran caída de la demanda provocada por la incertidumbre y el miedo, quiebra de empresas, paro, incremento de la morosidad, más caída de la demanda, más incertidumbre y vuelta a empezar. “El COVID-19 es como un muro silencioso entre la oferta y la demanda que tendrá sus efectos más negativos en la recuperación de la demanda, por eso es esencial que el Gobierno actúe con rapidez para poner en marcha medidas que impulsen el consumo para evitar el peor escenario posible”, afirma con rotundidad Javier Cueto, Presidente de C N I

C N I recuerda que una crisis global requiere una respuesta global, ningún país tiene la capacidad financiera para afrontarla sólo. Por ello es esencial el compromiso de los bancos centrales para proporcionar respaldo financiero a los Gobiernos no sólo a través de sus reservas, sino imprimiendo dinero si ello fuera preciso. Al igual que ocurre con la curva de contagios, para que la curva de recesión sea más plana son imprescindibles medidas macroeconómicas de apoyo.

Por ello, C N I insta al Gobierno español a realizar el gasto que sea preciso AHORA, enfocándose directamente en el desembolso en efectivo a empresas y hogares para aumentar la liquidez de familias, empresas y autónomos, no en aplazamientos de pagos de impuestos. Las medidas más urgentes son

  • Pagar de forma inmediata a los trabajadores afectados por ERTEs.
  • Liquidación urgente de TODAS las devoluciones de las declaraciones de IRPF.
  • Subsidios urgentes en efectivo a las personas y empresas en peor situación.
  • Agilizar los trámites para retrasar el pago de hipotecas y alquileres.
  • Poner en marcha medidas urgentes para mantener la liquidez de las empresas y autónomos (para pago a proveedores y trabajadores) y evitar así el cierre, créditos rápidos y descuentos fiscales.

“Es indiferente el orden en que el Gobierno ponga en marcha estas ayudas, lo más importante es que sean ayudas masivas y de carácter inmediato en la misma magnitud en que se estima la pérdida de producción. El anuncio de medidas a cuentagotas como está haciendo el Gobierno ahora lo único que consigue es aumentar la incertidumbre”, afirma el Presidente de CNI.  “Debemos fijarnos en lo que están haciendo otros países como el Reino Unido, que recientemente anunció un paquete de aproximadamente el 15% del PIB, algo inaudito en su historia económica”, continúa Javier Cueto.

C N I considera que una coordinación global de políticas facilitará la financiación de estas medidas económicas con emisión de deuda pública y otras alternativas que manejan los expertos, como eurobonos o emisión de deuda soberana de forma coordinada con el respaldo del BCE mediante alguna forma de monetización de la deuda pública.

Si hemos conseguido construir un hospital de campaña en apenas una semana, transformar hoteles en hospitales, adaptar las fábricas de automóviles para producir respiradores, reducir los niveles de dióxido de nitrógeno en España en un 64% e implantar en tiempo récord el teletrabajo como una forma más de trabajar, tenemos que conseguir minimizar al máximo los efectos de la recesión económica, y le toca ahora al Gobierno, los ciudadanos y entre ellos los profesionales instaladores ya hemos hecho nuestra parte.