El incremento de precio de los gases refrigerantes acelera la transición ecológica

El incremento de los precios de las materias primas químicas básicas para fabricar gases refrigerantes, las importantes subidas de los portes del transporte marítimo, la poca disponibilidad de contenedores y el alto coste del transporte por carretera son algunos de los elementos de la “tormenta perfecta” que está afectando a los precios y a la disponibilidad de gases HFC, imprescindibles para el funcionamiento de muchas instalaciones frigoríficas.

Gases refrigerantes

En este contexto, AEFYT, Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologíasrecomienda a sus asociados acelerar las medidas de ahorro y reutilización de gases refrigerantes en una migración hacia soluciones que incrementen la eficiencia energética. Potenciar la regeneración de gases refrigerantes de manera que la materia prima en instalaciones existentes sean los propios gases ya usados, migrar hacia fluidos con menor PCA para compensar el sobrecoste del Impuesto sobre Gases Fluorados de Efecto Invernadero y elaborar planes de inversión que tengan como objetivo minimizar las fugas de gases y potenciar el ahorro del consumo de los mismos con medidas de control de fugas son algunas de las soluciones que, en opinión de la asociación representativa del sector del frío en España, podrían ayudar a mejorar la situación.

Tenemos que hacer el esfuerzo de convertir la difícil coyuntura que está atravesando el sector del frío, y el sector industrial en su conjunto, en una oportunidad para avanzar de manera decidida y más rápida hacia la transición ecológica. Ésta se ha iniciado hace ya tiempo, pero ahora, para muchas empresas, puede ser la diferencia entre permanecer o no en el mercado y, además, es una gran ocasión para hacer comprender a los clientes-usuarios de frío que somos un aliado para cumplir sus propios objetivos energéticos y económicos”, dijo Susana Rodríguez, presidenta de AEFYT.

La “tormenta perfecta” tiene otros elementos que agravan la situación. China está programando paros técnicos para reducir las emisiones de CO2 de sus industrias, lo que está reduciendo la oferta de gases en un momento, además, en que los fabricantes chinos han tenido que renovar sus licencias de exportación, provocando también cuellos de botella burocráticos. Al otro lado del mundo, en EEUU, la enmienda del acuerdo de Kigali por el clima obliga a aplicar una política de cuotas de importación a partir del 1 de enero de 2022 y esto ha provocado el incremento de la demanda, junto con un aumento de los precios.

Todo ello supone un incremento de precios de los gases refrigerantes de entre el 30 y el 60 por ciento, sin signos de que la situación pueda mejorar hasta abril o mayo de 2022, dependiendo de la demanda que haya en Europa y de la situación de China. “A pesar de ello, los diferentes eslabones de la cadena de valor del frío están haciendo grandes esfuerzos para no repercutir la subida de precios al mercado, aunque las consecuencias podrían notarse en breve”, dijo Susana Rodríguez. “Por ello es, si cabe, más urgente abordar una transición ecológica amplia en el sector de la refrigeración”, añadió.