Desde el pasado 1 de julio y hasta el 30 de septiembre se desarrollará la llamada "Operación Cambalache" en Venezuela. Mediate este operativo, el gobierno de Nicolás Maduro pretende sustituir más de dos millones de viejos aparatos de aire acondicionado por otros más modernos, de mejor rendimiento y menor consumo.
El nuevo conjunto de sistemas de climatización permitirá ahorrar el 62% de la energía que consumen estos aparatos, con lo que se cree que para final de año se habrán ahorrado al menos 2.000 megavatios de energía.
El gobierno de Venezuela indicó que los aires acondicionados se venderán a precios solidarios y será un equipo de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) el encargado de instalarlos, a fin de evitar la reventa de los mismos. Además, añadió que el plan se prevé ejecutar en todos los estados del país; sin embargo, se iniciará en las zonas donde se registre mayor consumo de energía, como Falcón, Carabobo, Caracas, Miranda, Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta.
El proceso de sustitución responde a varios pasos. En el primero de ellos, intervienen los equipos sociales de la Gobernación que se encargan de desplegarse en las comunidades, levantar un censo, realizar el estudio social y posteriormente sustituir los equipos. Aquellos aires que sean cambiados por nuevos, serán destruidos al instante.
Entre los requisitos para optar al cambio está la presentación cédula de identidad y estar al día con el servicio de energía eléctrica. Se sustituirán máximo tres aires acondicionados por hogar y los equipos a sustituir deberán estar activos, es decir, no deben estar dañados.