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Los peores augurios se van a cumplir. A finales de 2006 algunos expertos de reconocido prestigio se atrevieron a aventurar que el próximo verano iba a dejar en pañales el de 2003, que dejó sin dormir a millones de europeos, con una veintena de días que fueron infernales. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) prevé que en el próximo estío se repitan las temperaturas extremas registradas en el de 2006, que fue el más cálido -en cuanto a media- de los últimos 60 años, según afirmó el director de este organismo, Francisco Cadarso.

En rueda de prensa con motivo de una visita a las nuevas instalaciones meteorológicas del aeropuerto de Melilla, Cadarso recordó que el pasado verano fue «el más cálido de la historia desde que tenemos registros, y la tendencia se está manteniendo en estos meses iniciales de invierno».

«Se hacen previsiones estacionales, a tres meses, y evidentemente estas predicciones tienen mucha menos fiabilidad que las que se efectúan a corto plazo, pero sí parece indicarse que las temperaturas pueden moverse por encima de los parámetros usuales», aseveró. Por ello, es posible anticipar que este año «mantendríamos esa tendencia ya constatada el verano pasado», agregó.

El responsable del INM consideró que España «es uno de los países en cabeza respecto a capacidades técnicas y tecnológicas en materia de meteorología», ya que tiene una larga tradición en ese campo.

Este organismo público, destacó, tiene 150 años de historia, aunque haya sido bajo distintas denominaciones, «y desempeña un papel muy activo dentro de la Organización Meteorológica Mundial».

Fuente: La Tribuna de Albacete