Problemas más frecuentes del aire acondicionado en verano

El aire acondicionado está sometido a un uso intensivo durante los meses de más calor. Es posible que hayamos hecho una buena puesta a punto y llevemos un correcto mantenimiento preventivo de los equipos. Sin embargo, eso no significa que nos olvidemos de su cuidado hasta que llegue el momento de apagarlos hasta el año que viene.

Problemas más frecuentes del aire acondicionado en verano

Mientras estén en uso, es importante realizar algunas tareas mínimas de mantenimiento. También hay que estar pendientes de pequeños problemas que pueden derivar en averías serias si no se solucionan cuanto antes.

1. La unidad interior expulsa agua

El aire acondicionado genera agua por el proceso de evaporación que se realiza dentro de la máquina, pero nunca debe expulsarla hacia el interior. En caso de notar que lanza gotitas, conviene revisar bien el desagüe por que puede que se haya obstruido.

También es posible que el recipiente que recoge el agua esté lleno. Cuando eso ocurre, se produce un efecto vacío que hace que el agua revoque. Otra posibilidad es que la bandeja de recogida del condensador, que está dentro de la unidad interior, esté mal colocada o tenga alguna fuga. Y una última causa podría ser la formación y hielo.

2. Hielo en el aire acondicionado

Es un problema relativamente común que puede aparecer tanto en la unidad exterior como en la interior. En ocasiones ese hielo es visible y en otras el equipo lo expulsa en forma de trozos minúsculos o en forma de agua. Otro síntoma es que el equipo no enfríe correctamente.

El origen de ese hielo puede ser muy diferente. La más habitual es que los filtros estén sucios, de modo que es lo primero en lo que habrá que fijarse. Si esa no fuera la causa, podría deberse a que el intercambiador o el ventilador también hayan acumulado suciedad, o a que se ha producido una bajada de presión en el gas refrigerante.

3. Mal olor

Si se ha realizado un buen mantenimiento y se han limpiado los filtros correctamente, este no debería ser el problema. En cualquier caso, la causa más habitual es que ese olor provenga de la suciedad acumulada en ellos. Si no son los filtros, habría que revisar la bandeja de condensación.

Una posibilidad más es que el olor provenga de la tubería a la que desagua el equipo. En ese caso habría que poner un sifón porque la causa del problema puede ser esa: que la instalación no dispone de este elemento.

4. El equipo no enfría

Es uno de los problemas del aire acondicionado que más incomodidades puede provocar en los días más duros del verano. Lo normal es que se deba a una pérdida de gas refrigerante, de modo que habría que revisar que no hay fugas y hacer una recarga. Un motivo más serio sería que el compresor no entrara en funcionamiento por una avería en el motor.

Sin embargo, no hay que alarmarse, que el equipo no enfríe también puede deberse a que los filtros están sucios y no dejan pasar bien el flujo de aire.

La mejor manera, por tanto, de evitar muchos estos problemas en el aire acondicionado es revisar de vez en cuando filtros, desagües y bandeja de condensación y asegurarse de que están limpios. Con el uso continuo es más fácil que acumulen suciedad y residuos.

Recuerda que ya no se trata solo de las molestias que conlleva que ellos equipos no funcionen correctamente, sino que consumirán más y su vida útil será más corta.

 

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