4 consejos para la puesta a punto del aire acondicionado antes de que llegue el calor

Tal vez queden semanas para empezar a sufrir el calor intenso del verano, pero conviene no esperar hasta el último momento. Ir retrasando la puesta a punto del aire acondicionado solo puede acarrear algún que otro disgusto cuando más se necesite.

Aire acondicionado en un salón

Los trabajos más sencillos de mantenimiento no llevan mucho tiempo. Además, con un pequeño repaso se podrá disfrutar del aire acondicionado en las mejores condiciones y con un consumo más ajustado. No solo eso, sino que, en caso de detectar alguna anomalía, habrá tiempo de sobra para repararla antes de que llegue el calor.

Después de estos pequeños apuntes, ahora sí, explicamos esas recomendaciones básicas que no debes olvidar.

1. Primero la revisión y luego el encendido

Muchas veces llega el primer día de calor y se enciende de aire acondicionado sin haberlo revisado antes. Mal hecho. Aunque haya estado parado, el equipo puede haber acumulado suciedad o incluso pueden haber proliferado microorganismos en su interior. Al encenderlo, lo que se hará será dispersarlos.

Un síntoma muy claro de que esto ocurre es el olor. Si al poner en marcha el equipo se percibe un olor desagradable es porque necesita una buena limpieza.

2. La limpieza, primer paso de la puesta a punto

En la mayoría de los casos, la limpieza de los equipos es sencilla. Si se trata de sistemas centralizados o por conductos, es mejor que de ello se encarguen profesionales. Pero si son sistemas de split, bastará con abrir la tapa, extraer los filtros, aspirarlos o lavarlos con agua y jabón neutro y dejarlos secar al aire.

Además de ello, conviene revisar el ventilador y la bandeja de desagüe y limpiarlos si fuera necesario. Y también hay que echar un vistazo a las unidades exteriores por si en ellas se hubieran acumulado suciedad o residuos durante el invierno.

La limpieza es importante, y no solo por una cuestión de higiene. Equipos limpios funcionarán de una manera mucho más más eficiente, ofreciendo ese confort que tanto se busca en verano con un consumo y un desgaste mucho menores.

3. Una inspección rigurosa

Los equipos de aire acondicionado son aparatos complejos. Por eso, antes de ponerlos en marcha después de un largo periodo de inactividad hay que revisar sus elementos esenciales. ¿En qué hay que fijarse? Básicamente, en que las conexiones eléctricas estén en buen estado, que el condensador no esté bloqueado y que el circuito tenga carga de gas refrigerante.

Ante cualquier anomalía, lo mejor es no manipular los aparatos y llamar a un servicio técnico que resolverá el problema con rapidez y con garantías.

4. Puesta en marcha

Los equipos ya están limpios y sus elementos revisados. ¿Acaba ahí todo? Evidentemente, no. Llega el momento de poner en marcha el aire acondicionado con un doble objetivo: que la función ventilador acabe de eliminar cualquier resto de suciedad y comprobar que funciona perfectamente. Si no enfría bien, si se escuchan ruidos extraños o si hay goteos, tendrá que inspeccionarlo un especialista.

5. Las reparaciones, cuanto antes, mejor

Si el equipo de aire acondicionado funciona bien, perfecto. Pero si hay alguna anomalía, por pequeña que sea, lo mejor es no dejar pasar el tiempo. Si se espera, pueden ocurrir dos cosas: por un lado, que lo que es un problema poco importante acabe derivando en una avería seria; por otro, que en plena época estival los servicios técnicos estén saturados y no quede más remedio que esperar bastante hasta que puedan reparar el aparato.

Poner a punto el aire acondicionado no lleva mucho tiempo, pero es imprescindible para que los equipos funcionen sin problemas cuando llegue lo peor del verano. Recuerda, además, que aparatos con un buen mantenimiento consumen mucho menos y tienen una vida útil mucho más prolongada.

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