AEFYT lanza la iniciativa de crear un comité de mujeres del sector del frío

El objetivo es reunir el talento femenino de las empresas como una palanca para acelerar el cambio hacia los grandes retos de futuro de la refrigeración. Difundir el valor de los trabajos técnicos desde las primeras etapas de la educación en un plano de igualdad e incrementar la sensibilidad de las empresas en este ámbito son dos de los objetivos de AEFYT.

AEFYT, Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías

La celebración, hoy 11 de febrero, del Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia, sirve como recordatorio de la creciente importancia que las mujeres están alcanzando en el ámbito de la ciencia y de la tecnología. AEFYT, Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías, apoya las iniciativas que tienen lugar en torno a esta celebración y anuncia la próxima creación de un comité de mujeres en el seno de la Asociación. El objetivo del mismo es reunir el talento femenino de las empresas de AEFYT desde el convencimiento de que la aportación de la mujer puede suponer una palanca para acelerar el cambio hacia los retos que tenemos por delante.

Durante mucho tiempo las mujeres han tenido una presencia testimonial en nuestro sector. Vivimos un momento de grandes cambios tecnológicos y estructurales que nos deben llevar a la sostenibilidad medioambiental y económica de nuestras empresas y de los sectores usuarios de frío. En este contexto, no nos podemos permitir prescindir del 50 por ciento del talento que sale de las universidades y escuelas profesionales, porque las mujeres tienen mucho que aportar en esta evolución. No podemos pasar por alto que uno de los ejes transversales del Plan de Recuperación Europeo, así como de los ODS, es SIN BRECHAS DE GÉNERO”, dijo Susana Rodríguez, presidenta de AEFYT.

En opinión de AEFYT, la integración de la mujer en sectores técnicos, como el de la refrigeración, pasa, en primer lugar, por poner en valor los trabajos técnicos desde las primeras etapas de la educación y hacerlo en un plano de igualdad entre hombres y mujeres; y, en segundo lugar, trabajar para incrementar la sensibilidad de las empresas en el ámbito de la igualdad de género y que la percepción del trabajo de las mujeres tenga el reconocimiento y la visibilidad que merece. Las iniciativas para romper el techo de cristal son necesarias, aunque todavía escasas, y, entre ellas, la integración de la mujer en los órganos de gobierno de las empresas y asociaciones es fundamental.