Todo sobre el aire acondicionado portátil

Comprar un aire acondicionado es algo que cada vez se plantean más personas, desde familias numerosas hasta solteros de alquiler, sobre todo debido a los cada vez más calurosos veranos que padecemos.

Es verdad que solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena y es en esos días de auténtico bochorno cuando decimos “de este año no pasa, pongo el aire acondicionado”.

Ahora bien, es una inversión importante y en muchas ocasiones necesita de complicadas instalaciones. Ahí donde entran las dudas y nos planteamos si no sería suficiente con un aire acondicionado portátil. Es barato, no requiere hacer un boquete en la pared, lo puedo poner en la habitación que yo quiera y cuando no lo necesite lo puedo guardar en el trastero. Además, si estoy de alquiler y cambio de casa, pues me lo llevo.

En este artículo queremos exponer las ventajas, que las tiene, del aire acondicionado portátil, pero también sus inconvenientes, que también los tiene, para que puedas decidir si un aire portátil es lo que necesitas o si por el contrario es mejor instalar un aire acondicionado de pared.

Un aire acondicionado portátil colocado en un salón

Diferencias entre un aire acondicionado portátil y un aire de pared

Un equipo de aire acondicionado portátil es aquel que junta en un solo aparato las dos partes de un aire acondicionado que normalmente están separadas. Por un lado el compresor, que habitualmente se encuentra en el exterior de la vivienda y por otro lado el evaporador, que por lo general se encuentra en el interior.

El aire acondicionado portátil tiene que colocarse cerca de una ventana en la cual hay que instalar un kit adaptador que consta de una manguera que va desde el equipo a la ventana, a través del cual sale el aire caliente. La conexión entre la manguera y la ventana debe sellarse lo mejor posible para reducir al máximo la pérdida de eficiencia energética. También es importante que el mismo esté cerca de una toma eléctrica.

Tubo de un aire acondicionado portátil

Las ventajas

  • Es portátil. Aunque parezca una obviedad, hay que resaltar su mayor virtud y que que el aparato se puede desplazar. No es que sean especialmente ligeros pero se pueden mover sin problemas de una habitación a otra. Esto es especialmente útil si pasamos bastante tiempo en varias habitaciones, por ejemplo en el despacho por el día y en la habitación por la noche.
  • Es barato. Aunque hay un rango de precios bastante amplio, es bastante más barato que un aire acondicionado de pared. Se pueden encontrar unidades desde 300 euros que enfrían unos diez metros cuadrados, hasta aparatos más potentes de hasta 600 euros que enfrían habitaciones de unos treinta metros cuadrados.
  • Es de fácil instalación. Para ser más exactos, no requiere de ninguna instalación. Únicamente necesitaremos sacar por una ventana el tubo por el que expulsa el aire caliente. Alguna unidades tienen otro tubo de desagüe para el agua condensada aunque muchos de ellos cuentan con un pequeño depósito interno.

Las desventajas

  • Es ruidoso. Aunque la tecnología ha mejorado mucho en los últimos años, al tener el compresor dentro de la vivienda, el ruido es mucho mayor que en los aparatos de aire fijos de pared. Es importante tener esto en cuenta y observar detenidamente las características del modelo que vamos a comprar si no queremos llevarnos sorpresas desagradables. Suele venir indicada en decibelios dB en la ficha del modelo. Los sonidos por debajo de los 40 decibelios son considerados agradables.
  • Es poco eficiente. Al igual que en el apartado anterior, los aires acondicionados portátiles han mejorado mucho en pocos años pero no se puede comparar su eficiencia con la de un aparato split de pared. Su eficiencia energética es menor ya que el tubo que tenemos que sacar por la ventana está caliente y ese calor queda dentro de la estancia. Además, si no sellamos bien el agujero por el que sacamos el tubo, siempre entrará calor desde el exterior. El 99% de ellos (parece ser que LG ha sacado uno) no utiliza tecnología Inverter por lo que trabajan siempre a la máxima potencia.
  • Ocupa espacio en la habitación. Al contrario que un aire de pared, el aire acondicionado portátil ocupa un espacio allá donde lo tengamos. Tendremos que buscarle hueco.

Aire acondicionado portatil sin tubo, climatización evaporativa

Seguramente cuando vayas a comprar tu aire acondicionado portátil, descubrirás que existen unos aparatos similares pero que no tienen el tubo que se saca por la ventana. Se trata de la llamada climatización evaporativa. Estos aparatos de climatización son más baratos pero su funcionamiento es muy diferente.

La climatización evaporativa basa su funcionamiento en la evaporación adiabática en la cual no se produce un intercambio de calor con el entorno. Estos aparatos llevan en su interior un ventilador y algún elemento que permita que se evapore el agua al colocarlo frente al flujo de aire. De ese modo lo que generan es un chorro de aire más fresco y húmedo que el ambiente.

Estos sistemas funcionan hasta que se alcanza el máximo de humedad. A partir de ese momento, el climatizador no producirá más aire fresco lo que nos obligará a abrir ventanas para renovar el aire. Por tanto estos aparatos funcionarán bien en días secos pero no en esos días de bochorno y humedad.

Tipos de aire acondicionado portátil

  • Sistema de único tubo. Este sistema es el más sencillo aunque su funcionamiento es bastante eficaz y es el más utilizado. El aparato de aire acondicionado recoge el aire caliente de la habitación a través de un sistema rejillas. El equipo enfría el aire y lo expulsa de nuevo a la habitación por la salida de aire principal. El aire caliente residual es canalizado por un tubo que hay que colocar en una ventana hacia el exterior.
  • Sistema de doble tubo. Este sistema es más complejo que el anterior pero consigue alcanzar antes la temperatura de confort. Este tipo de aire acondicionado portátil tiene un tubo para la evacuación de aire y otro para la toma de aire de condensación con lo que la refrigeración del aire se consigue más rápidamente, ya que no se expulsa aire del interior de la estancia. Estos equipos de de 2 tubos son mucho más potentes y eficaces que los mono-tubo y son capaces de enfriar habitaciones de más de 30 m².

Aire acondicionado portátil en el salón

¿Cuanto cuesta un aire acondicionado portátil?

Pues esto es como todo, los hay desde los más básicos y económicos hasta algunos modelos más sofisticados que pueden llegar hasta los 1.000 euros.

Por debajo de 300 euros no encontraremos ningún aire acondicionado portatil y si lo hacemos, mejor huir de él. Lo que si tenemos en ese rango de precios son los ya mencionados climatizadores evaporativos como el famoso Pingüino, que técnicamente no son sistemas de aire acondicionado.

La mayoría de los aires portátiles se encuentran entre los 400 y los 500 euros, con frigorías que oscilan entre las 2000 y 3000 frigorías.

Los equipos más caros y sofisticados pueden acercarse a los 1000 euros y disponen de bomba de calor, siendo además los más silenciosos y ecológicos. La mayoría utilizan gas R410A aunque también los hay que optan por gases más ecológicos como el R290 o R32. También los hay que cuentan con funciones avanzadas como deshumidificador, sistemas de autodiagnóstico, control de la condensación, modo sleep, conexión WiFi, etc.

Marcas de aire acondicionado portátil

Todos conocemos las mejores marcas de aire acondicionado de pared o al menos las más vendidas y comerciales. Estos fabricantes no suelen tener equipos portátiles y si tienen alguno en su catálogo, es de forma testimonial.

Existen en el mercado marcas que llevan años fabricando este tipo de aparatos y que dedican sus esfuerzos a mejorar específicamente este producto. Algunas de ellas son las siguientes:

  • De’Longhi
  • Olimpia Splendid
  • Klarstein
  • Hisense
  • Gree
  • Inventor
  • Honeywell

Conclusión, ¿merece la pena comprar un aire acondicionado portátil?

Pues como todo, depende. Si tu situación no te permite instalar un aire acondicionado de pared, es cierto que estos aparatos cumplen su función, que es la de enfriar la estancia. Tienes que valorar tanto las ventajas como, sobre todo, los inconvenientes.

Creo que son aparatos adecuados para aquellas personas que necesiten movilidad, que no puedan hacer la obra que requiere un aire de pared y que no lo utilicen demasiado, es decir, para momentos puntuales como pueden ser las olas de calor. Si lo vas a utilizar todos los días durante todo el verano, es mejor plantearse un split de pared.