¿Cambiar el aire acondicionado de sitio o instalar uno nuevo?

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, nuestro sistema de aire acondicionado se vuelve un compañero imprescindible para soportar las grandes olas de calor. Y no solo en verano, sino también en invierno cuando nos da calor o, en épocas de primavera y otoño, cuando los filtros juegan un papel importante en la vida de las personas alérgicas. Además, con las nuevas tecnologías de aires acondicionados podemos captar las partículas de polvo, polen u otros elementos que se encuentran suspendidos en el aire como también eliminar los malos olores o humedades. Para lograr todo esto es muy importante que la instalación se realice en el lugar apropiado y deseado. Por el contrario, es inevitable tener que cambiar el sistema a un lugar que nos aporte más beneficios. Pero en caso de cambiarlo, ¿es mejor instalar un sistema nuevo o cambiamos toda la instalación de lugar? A continuación, te contamos todos los detalles para que valores que opción es mejor para ti.

Instalador cambiando un aire acondicionado

¿Es rentable cambiar aire acondicionado de lugar o es mejor poner un nuevo?

El aire acondicionado siempre será nuestro aliado si nuestro objetivo es climatizar y purificar el aire de la vivienda. Con frecuencia sucede que en la vivienda que nos disponemos a alquilar, el aire acondicionado lleva mucho tiempo sin encenderse o ni siquiera se le ha realizado un mantenimiento de manera periódica. Puede que lleve instalado mucho tiempo en ese salón o sala de estar pero con la nueva distribución de la vivienda, si no lo cambiamos de lugar puede que no le demos un uso eficiente y beneficioso. En ese instante nos surge la pregunta, ¿cambiamos toda la instalación hasta otro lugar o instalamos uno nuevo en el lugar deseado? La respuesta depende de varios factores:

  1. Estado del aire acondicionado
  2. Estado del conexionado (tuberías) en la pared o falso techo
  3. Usos y necesidades en la vivienda
  4. Espacio para la instalación y permisos

Dependiendo de estos 4 factores podemos analizar si cambiar el aire acondicionado a otra estancia nos sale más rentable que adquirir uno nuevo con su respecta instalación. Por ejemplo, si tenemos un aire acondicionado antiguo que ya no se utiliza y aun está en buen estado, podemos aprovecharlo. Si queremos dejarlo en el mismo lugar también debemos verificar que los conductos y el intercambio con el exterior se realiza sin fallos. Si por el contrario, las tuberías frigoríficas están en mala condición debemos repararlas si queremos darle uso.

Si el equipo de aire acondicionado ya es viejo y al ponerlo en marcha da problemas, lo más rentable es adquirir uno nuevo. Si deseamos mantenerlo en el lugar en el que estaba el anterior aire acondicionado, debemos verificar que la instalación de tuberías se puede adaptar bien al modelo nuevo. En el caso de tener que realizar obra para cambiar el conexionado sería ideal pedir permiso al dueño de la vivienda (si es alquilada). También asegurarte de encontrar profesionales cualificados y con experiencia que puedan realizar este tipo de instalaciones con solvencia es una de las claves para evitar fallos, humedades, goteo en el futuro.

Aspectos importantes si queremos cambiar el aire acondicionado de lugar

Si decidimos finalmente cambiar el equipo de aire acondicionado de lugar a otra estancia de la vivienda podemos valorar dos opciones:

  1. Cambiar el aparato dependiendo de su estado
    Por lo general, los sistemas de aire acondicionado pueden tener un funcionamiento durante 10-15 años e incluso algunos llegan hasta los 20 años sin problemas. Como ves la edad del aparato es uno de los aspectos claves para tomar la decisión de si nos vale la pena aprovecharlo o adquirir uno nuevo. No obstante, lo importante no solo es la edad sino también su estado de funcionamiento. Este último será quien nos guie sobre si debemos seguir utilizándolo en otra estancia o desecharlo.
  2. Cambiar el aparato y la ubicación
    Si cambiamos toda la instalación debemos saber de primera mano que las tuberías no nos van a servir. En el exterior de la vivienda se encuentra el compresor y en el interior el evaporador. Entre ambas unidades se encuentran las tuberías de gas frigorífico y el cable eléctrico de alimentación. Por ello, si queremos cambiar de lugar la instalación, las tuberías ya no nos valdrán al ir por el falso techo o empotradas en la pared. Debemos instalar unas nuevas ajustadas a las nuevas distancias.

Tuberías aire acondicionado

Consejos para cambiar el aire acondicionado de sitio

Cuando nos disponemos a cambiar el aire acondicionado de lugar debemos tener en cuenta algunos consejos para no cometer errores. Te recomendamos siempre que puedas hacerlo de la mano con un profesional homologado para que puedas tomar decisiones razonables al beneficio de la vivienda.  Este te podrá asesorar siempre que tengas dudas y te recomendará lo más acertado.

  1. Elegir un lugar apropiado para el aire acondicionado
    Tener claro donde queremos instalarlo y que beneficio nos dará es clave para evitar posibles arrepentimientos en el futuro y mayores obras. Tener el espacio ideal y en una zona donde no nos de en la cara constantemente puede marcar la diferencia en lugar de otras zonas de la vivienda. El aire debe circular correctamente para poder climatizar bien la estancia. También debemos evitar ventanas o puertas que den a exteriores.
  2. Tener consejo de especialistas
    Acudir a un profesional que sabe calcular que equipo se adapta mejor a tus necesidades y conoce perfectamente como realizar las instalaciones puede hacerte ahorrar tiempo y decisiones absurdas. El técnico de climatización ha estudiado para hacer este trabajo, conoce las peculiaridades y problemas que pueden surgir con los equipos, y lo más importante, es que lo está haciendo todos los días.
  3. Verificar que no existen perdidas de gas frigorífico
    La legislación actual es muy restrictiva con el uso y manipulación de los gases refrigerantes. Por desgracia son un factor que puede influir en gran medida al efecto invernadero y a la capa de ozono. Por ello es por lo que las multas pueden llegar hasta los 600.000 € o incluso pena de cárcel. Siempre que pueda encargarse de su manipulación un profesional homologado, déjalo en sus manos.

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